24.10.09

Estrenan Los profesores de Juan Rvera Saavedra

Tomás Temoche, director del grupo Yawar, en un interesante boletín que remite por correo pone esta información sobre una obra de Juan Rivera Saavedra, autor peruano cuya ficha tengo pendiente. Gracias, Tomás. La pego tal cual la envía.

"LOS PROFESORES" EN LA A.A.A.
"LOS PROFESORES", NARRA LA HISTORIA DE UN GRUPO DE MAESTROS DE UN COLEGIO ESTATAL, QUE PROGRESIVAMENTE VAN PERDIENDO LA RAZÓN, ANTE LA DIFICIL SITUACIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL QUE ATRAVIESAN, ES ENTONCES QUE DECIDIRÁN REALIZAR DISPARATADAS ACCIONES QUE LOS METERÁN EN MIL Y UN PROBLEMAS.
EL AUTOR JUAN RIVERA SAAVEDRA - QUIEN FUERA ALUMNO DE LEE STRASBERG, Y DE UNO DE LOS PADRES DEL TEATRO DE VANGUARDIA : EUGENE IONESCO ; ES AUTOR DE MÁS DE 170 PIEZAS DE TEATRO, ALREDEDOR DE 500 CUENTOS Y AUTOR DE VARIOS PROGRAMAS TELEVISIVOS.
LA OBRA SE PRESENTA EN EL MARCO DE CELEBRACIONES DE LA FUNDACIÓN DEL SINDICATO DE ARTISTAS INTÉRPRETES DEL PERÚ, LA DIRECCIÓN ES DE MARY OSCÁTEGUI.
VIERNES Y SÁBADOS : 8:00 P.M.
DEL 23 DE OCTUBRE AL 14 DE NOVIEMBRE
A.A.A. - JR. ICA 323 . LIMA.

16.9.09

Del archivo: nota en revista Caretas sobre Respira de Eduardo Adrianzén


Rescato de mi archivo personal esta nota que publiqué en Caretas el 28 de mayo de 2009 comentando la obra de Eduardo Adrianzén. Se publicó con el título Ni ser ni no
ser, quizás con algunas palabras menos.





Ni ser ni no ser

Frente a una piscina, de golpe, Mario -un hombre del que no sabemos nada- descubre que su existencia no tiene sentido. Se paraliza y revisa a grandes rasgos su propia vida, como los ahogados antes de morir, y entiende de pronto que el tren de la historia pasó por la sala de su casa y pese a ello nunca se aventuró a viajar en él, a ser parte de nada, a buscar felicidad ni justicia.
Eduardo Adrianzén cuenta –en esta obra emocionante que se presenta en el Teatro Británico- la historia de un cobarde que tiene la oportunidad de ser parte de los eventos históricos más importantes de los últimos 30 años pero logra escamotearlos fabricándose una filosofía llena de dolor y a la vez, de comodidad. Adrianzén construye un personaje tan entrañable como despreciable, un hombre que no asume compromisos y no cree en nada de lo que guía a quienes lo rodean: ni en Dios, ni en el socialismo, ni en sus propios padres.
El pensamiento de Mario Atienza, el personaje protagónico con el que se luce Leonardo Torres, es tan simple como efectivo: desarticular toda ideología y posibilidad de compromiso buscándole los defectos a cualquiera de los seres humanos que las defienden. Así, por ejemplo, Mario reduce la historia de la izquierda de fines del siglo XX a una sucesión de vivezas y pleitos protagonizados por su padre, un limeño cunda que el niño Marito ve medrar y lucirse pero del cual no recibe un ejemplo aleccionador. Lo mismo pasa con la religión católica, el senderismo y todo lo que se cruce por delante: los curas son pederastas, los senderistas son ilusos y por eso, según él, no hay que creer en lo que defienden. Mario decide que no hay ideologías buenas porque la gente que las predica es imperfecta y no cumple con todo lo que dice. Esto lo mantiene a salvo y de paso le da pretexto para no ver nada bueno, para no aprender de nadie ni para buscar alguien que sí lo convenza de ser y de hacer.
Esta visión infantil permite un emotivo montaje de tipo serie adolescente que pasa con facilidad de las lágrimas a las carcajadas y que divierte y conmueve a todos, pues nos sentimos tocados por el dolor profundo de sus personajes (que mienten y se mienten todo el tiempo) y por la inocencia risible de Marito que resulta, a la larga, desesperante. Esta desesperación trágica es un aporte, pues salimos de la obra buscando en qué nos hemos frustrado y qué podríamos hacer para ser plenamente, para asumir compromisos, para vivir orgullosos no la vidita que nos toca sino la que elijamos. Nos vamos con las muchas preguntas que el hombre niño nos enrostra, pero a la vez desesperados porque Mario, desde el fondo de la piscina, no las podrá responder.

En temporada: Punto ciego de Claudia Sacha




Claudia Sacha ha estrenado su obra Punto ciego, que gira alrededor del incesto y escabrosas relaciones familiares, lo que se insinúa en su información de prensa (fuente RPP). Ya tiene buenos comentarios de Alonso Alegría –aquí, en su columna de Perú 21- y va en el Teatro Racional, activo centro teatral en Barranco que conducen la misma Sacha, Eduardo Adrianzén y Franklin Dávalos. La ficha de Claudia Sacha está en la sección autores de este blog. Hay que verla.

Para terminar: este es el blog de la obra Punto ciego.


3.9.09

Una obra de teatro es el libro más vendido de la FIL


Vender libros de teatro es una tarea casi imposible por el reducido público al que se dirigen, constituido por gente de teatro y amantes del arte dramático. Y de vez en cuando por estudiantes, impulsados por buenos maestros que tratan de hacerlos leer algo que –como la poesía, aunque con más trabas debido a la técnica- suena y se escribe diferente de la prosa habitual. Por eso me alegró y me extrañó que Un misterio, una pasión de Aldo Miyashiro –dramaturgo peruano- fuera el top de ventas de la reciente Feria del Libro de Lima.
Todo se explica para mí cuando Aldo declara en la prensa que este libro es una adaptación literaria de su pieza teatral. La fórmula elegida por Aldo para llegar a más gente ha sido, supongo, saltarse las acotaciones y otros impedimentos para la lectura “normal” propios de la escritura teatral. Tengo pendiente leerlo, analizar su propuesta y comentarlo (no lo encuentro en librerías) pero destaco el éxito obtenido por una obra teatral, aun en una versión para leer, en una feria en la que compite con autores y libros de mucho renombre.
Dirán que la fama ayuda, pero sin talento no hay fama que empuje. Felicitaciones a Aldo y a Estruendomudo, la editorial a cargo. Esperamos su próxima obra, editada o –mejor aún- en escena.
Actualizado: me compré el libro y es una obra de teatro, es decir, está escrito con formato de obra, con parlamentos, el nombre del personaje antes de cada uno, acotaciones, etc. etc. No es una "adaptación literaria" pero se lee con placer.

2.9.09

Manifiesto inicial

En 1996 creé la Página de los dramaturgos del Perú con la intención de dar a conocer el trabajo de los autores de teatro de nuestro país. Disímiles en técnicas, experiencias y objetivos, nos unía la intención de manifestar nuestro pensamiento a través de la escena pero a la vez nos faltaba un órgano de unión y una forma común de expresarnos. Como resultaba difìcil lograr interés y consenso para crear una asociación de autores o un ente similar (un Argentores o una AAT a la peruana) tomé la decisión de crear este sitio web a título personal, dejando siempre claro que no representaba a nadie más que a mí y que los criterios de selección de la página los determinaba yo, tratando de ser académicamente riguroso aún en los temas más polémicos.
Comencé fichando a los autores -que colaboraron siempre de modo incondicional- y pasé pronto a agregar textos completos o parciales de obras teatrales, información sobre libros, fotos, etc.

La utilidad de la página para los autores, para el público y para los estudiosos de nuestro teatro -desde escolares hasta académicos- fue innegable. Sus miles de visitas y su libro de comentarios saturado de pedidos demostraban el interés por nuestra dramaturgia, viva y creciente. Al anunciar Yahoo! el cierre de Geocities decidí retomar el impulso de comunicar lo que hacemos y pasar toda esta información a un medio más moderno, el blog, creando este Blog de los Dramaturgos del Perú para mantener viva la comunicación y abrir canales que me permitan agrupar esta información casi imposible de acopiar por una sola persona y que, con ayuda de los comentarios en cada post, espero crezca y se enriquezca.

Encontrarán en este blog -que técnicamente son tres blogs- noticias sobre las actividades teatrales relacionadas con el día a día de nuestra dramaturgia, información sobre nuestros escritores y próximamente, textos completos o parciales que acerquen las obras a más lectores y así, ojalá, a más espectadores.

Comencemos de nuevo. Arriba, una vez más, el telón virtual.